El Servicio Militar Nacional (SMN) en México tendrá cambios importantes para 2026, destacando que será obligatorio para todos los mexicanos por nacimiento o naturalización y habrá una reducción en la fase de adiestramiento para los jóvenes, pero ¿qué pasa si no lo realizas?
¿Cuáles son los cambios al Servicio Militar Nacional en 2026?
El SMN será obligatorio para todos los hombres mexicanos nacidos o naturalizados y voluntario para mujeres, quienes también podrán participar bajo el mismo modelo de adiestramiento. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) declaró que este servicio es un deber público para todos los mexicanos que deben prestarlo conforme a sus capacidades y aptitudes en el Ejército o en la Armada.
El adiestramiento pasará de 44 sesiones sabatinas a solo 13, divididas en dos escalones durante el año. Los jóvenes podrán cumplir con este servicio en los Centros de Adiestramiento del Ejército, Armada o Fuerza Aérea Mexicana, y recibirán constancia al finalizar cada módulo, con la liberación de la cartilla en diciembre de 2026. Quedando así:
- Del 14 febrero al 9 mayo 2026.
- Del 1 agosto al 24 octubre 2026
Durante el sorteo, se determinará cómo cumplirán con el servicio: con bola blanca o azul (encuadrados, asistiendo a centros de adiestramiento) o bola negra (disponibilidad, que no requiere asistencia presencial). La liberación oficial del servicio militar se realizará en diciembre, tras entregar una constancia al terminar cada escalón.
¿Qué pasa si no cumplo el Servicio Militar obligatorio en 2026?
Si no cumples con el Servicio Militar obligatorio en México para 2026, no hay una sanción penal directa como multas o prisión, pero sí existen consecuencias prácticas importantes. Principalmente, no contar con la cartilla militar puede limitarte para acceder a ciertos empleos, especialmente en áreas de seguridad, servicios públicos y gobierno, donde este documento es requisito obligatorio.
También puede dificultarte realizar algunos trámites gubernamentales, como solicitudes ante el SAT, becas, apoyos gubernamentales o ciertos trámites migratorios, donde la cartilla se considera un comprobante de identidad y responsabilidad civil.