El Gobierno de Ecatepec, en coordinación con autoridades estatales y federales, ha logrado la recuperación de 123 hectáreas de humedales en la zona de El Caracol, colindante con el municipio de San Salvador Atenco, con lo que se ha logrado el regreso de aves migratorias y a mediano y largo plazos implicará el beneficio ecológico para 10 millones de habitantes de la zona metropolitana de la Ciudad de México, pues propiciará la recarga de mantos freáticos y mejorará la calidad del aire.
La alcaldesa Azucena Cisneros Coss refirió que la recuperación de este cuerpo de agua beneficiará, de manera directa, a 200 mil habitantes, y hasta a 10 millones de habitantes del Valle de México.
El Caracol, que tendrá un extensión de 800 hectáreas y es considerada un Área Natural Protegida (ANP), manifestó, será el parque ecológico más grande de la región, con 550 hectáreas de ciénega, de la que 123.8 ya han sido rescatadas; y 250 para áreas recreativas.
Cisneros Coss informó que el proyecto, en el que también participan el gobierno de San Salvador Atenco, inició en enero de este año y gracias a él están regresando especies.
"Ya vemos garzas, patos, águilas, flora endémica que creíamos perdida. Este lugar vuelve a ser un oasis para las aves migratorias. Se ven miles y miles de pájaros”, refirió.
La zona de El Caracol fue invadida en 2019, pero ya fue recuperada
Detalló que el objetivo es crear un humedal en las inmediaciones del fraccionamiento Las Américas que formó parte de la antigua empresa Sosa Texcoco, el cual captará agua pluvial y residual, que por procesos naturales será depurada, lo que alimentará los mantos freáticos, se convertirá en un oasis para diversas especies animales y vegetales, sobre todo de aves, y generará oxígeno.
“Eso significa menos socavones, menos escasez, más vida para toda la región”, afirmó la presidenta municipal.
Azucena Cisneros recordó que la zona de El Caracol, que forma parte del ANP del ex lago de Texcoco, fue invadida en 2019, lo que dio origen a diversos asentamientos, aunque fue recuperada.
En tanto, Letizia Silva Ontiveros, asesora técnica del ayuntamiento, precisó que en el Caracol se instalará un ecosistema léntico (cuerpo de agua cerrado y estable, sin corriente continua), lo que genera un proceso natural de depuración del agua que propicia la creación de oxígeno, de manera completamente ecológica.
Dijo que al producir oxígeno se mejora la calidad del aire, además de que el humedal se convierte en un regulador climático natural de todo el Valle de México.