Debido al riesgo que representa para las familias de Huixquilucan, el gobierno municipal decidió cerrar la circulación del Camino al Acueducto o Camino Viejo, que presenta un deslave de aproximadamente 30 metros de alto, ubicado a cuatro metros del acueducto Lerma, del Sistema Cutzamala, el cual, lleva agua hacia la Ciudad de México.
El Coordinador de Protección Civil municipal, Marco Antonio Heredia señaló que la medida busca garantizar la seguridad de los ciudadanos; pues a pesar de que el deslizamiento de tierra se registró desde junio del año pasado, tras una intensa lluvia; hasta el momento ni la Comisión Nacional del Agua (Conagua), ni la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua) capitalina han dado respuesta a los oficios de enviados por Huixquilucan, donde se pide su intervención, pues dicha vialidad es facultad de la federación.
En entrevista, el funcionario precisó que el deslizamiento de tierra mide aproximadamente 20 metros longitud y 30 metros de altura, desde la base de la cinta asfáltica hacia la barranca; y la problemática se agudiza con la emporada de lluvias 2026.
“Tenemos el riesgo de que pudiéramos tener algún percance; ya que se fue parte de la cinta asfáltica y quedó a unos escasos cuatro metros del cuerpo del acueducto Lerma”.
El también conocido como Camino Viejo a Huixquilucan es una vía muy transitada por los automovilistas, pues desahoga gran parte del tráfico que va hacia la CdMx; y aunque en los alrededores no hay viviendas, algunas personas que caminan o salen a ejercitarse por ahí, principalmente los fines de semana.
El titular de PC municipal precisó que desde que ocurrió el deslave, el año pasado, se han emitido varios oficios a la Segiagua, quien tiene la concesión de la vía, donde se indicaba el riesgo presente, para que pudieran darle una solución; el último fue enviado en marzo pasado.
“La Conagua y Segiagua han notificado que no cuentan con presupuesto para arreglar la vialidad, a pesar de ser su responsabilidad, sin embargo, el gobierno municipal está revisando opciones para solucionar el tema en el menor tiempo”, señala un comunicado difundido en redes sociales por el Ayuntamiento.
La semana pasada PC municipal realizó un recorrido con Protección Civil del Estado de México, dependencia a la que se solicitó una opinión técnica para reforzar los oficios enviados a la dependencia federales y capitalina, a fin de dar celeridad a la respuesta.
“En la inspección pudimos observar que el cuerpo asfáltico ya presenta nuevos agrietamientos, además de que con las lluvias que se generaron los días pasados hemos tenido ahí un poco de movimiento de tierra. Obviamente, la vialidad corre el riesgo de deslavarse, las lluvias van a ser más fuertes”.
El funcionario señaló que, el deslave al estar tan cerca del acueducto Lerma, incluso pone en riesgo a la propia infraestructura hidráulica de la Conagua.
El gobierno municipal está revisando los estudios a realizar para determinar los trabajos que se requieren llevar a cabo para estabilizar el talud, que por su dimensiones, requiere de una inversión cuantiosa.