El proyecto de aprovechamiento de la presa Lago de Guadalupe, que llevan a cabo autoridades federales, estatales y municipales, no implica el saneamiento integral del embalse, solo la potabilización del agua; con la aparente intención de llevársela a otro lado, aseguraron vecinos de comunidades que rodean el embalse.
Aseguraron que el área natural protegida, que fue declarada como, Parque Estatal Santuario Agua y Forestal Presa de Guadalupe en 2004, enfrenta altos niveles de contaminación y deterioro ambiental; lo que refleja años de abandono institucional, falta de vigilancia y omisión en el Programa de Conservación y Manejo, vigente desde 2008.
Los integrantes de Colonos al Rescate del Santuario Lago de Guadalupe A.C. señalaron que la zona enfrenta un daño ecológico severo, por la alta contaminación hídrica, crecimiento urbano desordenado y deterioro del ecosistema; situación que pone en riesgo la salud de las comunidades.
Rocío García Uribe señaló que a lo anterior se suma la preocupación por el proyecto “Sistema de aprovechamiento de agua de la Presa Lago de Guadalupe”, a cargo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que se lleva a cabo; sin que la comunidad fuera tomada en cuenta.
En conferencia de prensa destacó que entienden que el Valle de México enfrenta una crisis hídrica importante, y que se deben buscar soluciones para garantizar el acceso al agua potable.
“Sin embargo, las soluciones no pueden construirse a costa del medio ambiente ni de las comunidades. Hasta el momento, la información proporcionada por las autoridades respecto al proyecto resulta confusa y genera una profunda preocupación. Se habla de sanear la presa y de potabilizar el agua como si fueran lo mismo. Y no lo son”.
Los vecinos explicaron que sanear significa limpiar el ecosistema, detener la contaminación y restaurar el equilibrio ambiental de la presa, mientras que potabilizar significa tratar el agua para consumo humano, después de extraerla.
Destacaron que el Programa de Manejo del Santurio establece que antes de cualquier aprovechamiento deben controlar de las cargas residuales en la presa, funcionamiento de colectores sanitarios, instalación de plantas de tratamiento y la restauración ecológica del entorno, que el proyecto, no contempla.
“Si se sigue extrayendo agua sin restaurar primero el ecosistema, lo que se está generando es un deterioro ambiental grave, un verdadero ecocidio”.
Los vecinos señalaron que el proyecto tampoco ofrece claridad sobre el hecho de que el agua potabilizada será destinada para beneficiar a las comunidades de Cuautitlán Izcalli; y esta podría ser enviada a otras zonas de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM).
“No se puede resolver la crisis del agua en otros lugares a costa de generar una crisis ambiental aquí, ni llevarse el recurso sin considerar primero a la comunidad”.
Precisaron que por lo menos 5 mil viviendas de comunidades como Campestre del Lago, Lago de Guadalupe y Bosques de Lago, de Cuautitlán Izcalli, son afectadas por la situación; más las que están ubicadas en el municipio de Nicolás Romero.
Ingresaron solicitudes de información a la CEPANAF, la Secretaría del Agua, la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM) y a la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, pero les han respondido que no cuentan con información del proyecto.
También a CONAGUA y a la SEMARNAT, pero, ambas pidieron prórroga para entregar la información.