Desde enero pasado, para Luz García Bazaldúa, quien trabaja en Naucalpan y vive en Cuautitlán Izcalli, los tiempos de recorrido para realizar sus actividades, se incrementaron a más del doble, con lo que tiene que pasar más de cuatro horas diarias en el transporte público, debido a los trabajos de rescate del Periférico Norte; sin embargo, consideró que esta obra es necesaria pues la carpeta asfáltica estaba muy deteriorada y traerá beneficios una vez que esté concluida.
En su intento por buscar una alternativa de movilidad más rápida, sin utilizar dicha vialidad, algunas veces decide regresar por otra ruta, pero tiene que tomar tres transportes más; y el gasto de 20 pesos en el camión que recorre todo Periférico para llegar a su destino, se triplica.
La alternativa es tomar una combi al Tren Suburbano de Tlalnepantla, bajarse en la estación Lechería y ahí tomar otra unidad hacia Bosques de la Hacienda, tercera sección, en Cuautitlán Izcalli.
Ella como miles de ciudadanos han sido afectados en su vida cotidiana a los trabajos de rehabilitación del Periférico Norte en 108 kilómetros que lleva a cabo la Junta de Caminos del Estado de México, situación que se complica más con el inició de las lluvias.
Para la vecina de Cuautitlán Izcalli, sus tractos se han convertido en un dolor de cabeza; incluso con afectaciones económicas, pues la tienda donde trabaja tiene menos clientes por las obras; sin embargo, confió en que una vez concluidas, se reducirá el tráfico, lo que generará un ahorro de tiempo.
“Para llegar a mi trabajo me puedo hacer hasta dos horas, antes me hacía una hora de camino; lo mismo pasa para regresar. Ahora con la lluvia es peor. Ayer tuve que irme por el Suburbano, aún así llegué a mi casa a las 11:00 de la noche, y fue un mayor gasto”.
“Pero, pienso que sí, sí va a ayudar; obviamente esto va a implicar el tener que aguantar muchos cosas; por ejemplo me dedico a vender en una tienda, y económicamente esto me está pegando, porque muchos clientes prefieren no venir, para no meterse al tráfico. Pero, sí creo que va a ayudar, porque más adelante va a estar todo más fluido”.
Luz García explicó entre sus compañeros de trabajo se han organizado; y aquellos con auto, que viven por el mismo rumbo, acercan a los otros, a cambio de una cooperación.
En tanto, Ana, también vecina de Cuautitlán Izcalli, quién tiene un taller de pintura en Tlalnepantla, señaló que en algunas ocasiones ha tenido que regresarse a su casa, porque de plano no llega a tiempo a dar sus clases.
Ella es automovilista, y señaló que ha realizado trayectos de 2 horas y media; pero reconoció que el Periférico Norte, ya no podía seguir con tanto bache, “había tantos hoyos, que a cada rato se dañaban los carros, yo creo que va a quedar bien”.