La obra del Tren Interurbano México-Toluca, conocido como "El Insurgente", inició formalmente el 7 de julio de 2014. Ese día se dio el banderazo de arranque oficial por parte del entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, acompañado del gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Ese día, lo recuerdo bien, fue un lunes. Fui al municipio de Metepec a grabar mi programa “Libertas, Periodismo por un México”. Dedicamos el programa al Apagón Analógico que ya venía. Un año después inauguramos la Televisión Digital Terrestre (TDT) y la bronca en ese momento eran los receptores.
Este proceso fue impulsado por la reforma constitucional y supervisado por el IFT (Instituto Federal de Telecomunicaciones), y la solución gubernamental fue regalar televisores. Sí, se repartieron 10 millones 112 mil “teles” en todo el país. En el debate se habló del gran negocio de algunos funcionarios y las empresas que vendieron las “tvs”.
Aquel día conocí en un restaurante de Paseo Tollocan, donde comimos después de la producción del programa, a un mesero que nos atendió con gran profesionalismo. Reconoció a este conductor, y fue una gran tarde de halagos, a los que hacíamos el programa de televisión semanal.
Al final nos fue a dejar hasta el auto, y me la soltó: “Lléveme a trabajar con usted jefe. Me encanta lo que hacen y no le fallaré si me da la oportunidad”. Le expliqué que no tenía chamba para él, porque contrataba el ahora Sistema Mexiquense de Medios Públicos a mi empresa para realizar el programa. Y sin pena me dijo: “pues que me contrate su empresa”.
Entre risas y bromas, le di mi teléfono celular y me llamó 20 veces o más. Su insistencia me obligó a citarlo en mi oficina que tenía en la calle de Plinio en Polanco. Ahí, con un café que le invité, le expliqué que no podía incluirlo en la televisión pública mexiquense, pero que podía ayudarlo como redactor de la revista que editábamos.
Durante muchos años viajó desde Toluca hasta la ahora alcaldía Miguel Hidalgo en camión y “combi”, como él le llamaba, para cumplir con su trabajo. Nunca llegó tarde para cumplir con sus obligaciones. Le dije, por muchos años, que un día podría llegar a la Ciudad de México en tren.
Se fue por razones de salud. Pero de vez en vez teníamos comunicación vía WhatsApp para charlar sobre temas de política mexiquense, nacional e inclusive internacional. Nunca logré, por cierto, que me tuteara. Siempre me apodó “jefe”.
Sus llamadas telefónicas siempre llegaban el día de mi cumpleaños, la Navidad y la Noche Vieja. Reconocía que lo había sacado de mesero, para convertirlo en redactor. Era un autodidacta, disciplinado y, sobre todo, un gran proveedor familiar. Le dio universidad a sus dos hijas y ya era abuelo.
Ayer, día de asueto para muchos, después de un brunch familiar, me senté a escribir. Estaba decidiendo el tema mientras leía que la información más destacada era el cierre de la carretera del Sol, las reacciones a la renuncia de la coordinación en el Senado de Adán Augusto López, la fuerza latina en la entrega de los Grammy y la reacción colérica de Trump.
Y claro, la inauguración del último tramo de El Insurgente. Por fin estaban listas y funcionando las estaciones Zinacantepec, Toluca Centro, Metepec, Lerma, Santa Fe, Vasco de Quiroga y Observatorio.
De inmediato le llamé a Miguelito, como le decía a mi amigo (mesero-redactor, como bromeábamos). Insistí cuatro o cinco veces. Como no respondió, le mandé un mensaje de voz por WhatsApp: “Ahora sí Miguelón, no tienes pretexto para que comamos acá, y te regreses luego luego, para que no te pegue Mónica. Llámame, ya tienes tren para venirme a dar un abrazo amigo”.
Como era de esperarse, me devolvió la llamada en menos de medio minuto. Sin decirle hola, respondí le solté: Ponle fecha hermano. De una vez este miércoles.
“Señor Rentería -escuché una voz de mujer-, se nos fue su Miguelito”. Me explicó su hija mayor que fue un infarto fulminante.
Después, al mostrarle mis condolencias a Mónica, su esposa, me confió que le dijo el viernes, que ahora con el tren, me vendría a saludar esta semana.
Un toluco de primera se fue. Era buen mesero, pero como redactor, era de primera. Fue un escritor anónimo, pero quienes lo conocimos pudimos disfrutar de su humor negro, su inteligencia y su bonhomía.
En su honor iré a comer a su cantina favorita el miércoles, y ojalá miles de trabajadores con El Insurgente, puedan llegar a sus chambas sin el sufrimiento que padeció el gran Miguelito. Descansa en paz Miguelón.
X: @GustavoRenteria / www.GustavoRenteria.com / gustavo@gusartelecom.com.mx
COLOFÓN:
+La inauguración del último tramo del tren dejó una placa para la historia: tres mujeres, cortando el listón, presidenta, jefa de gobierno y gobernadora.
+Jesús Esteva Medina, titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, en la conferencia Mañanera (previa a la inauguración) recordó a personajes importantes que participaron en la obra, y que “se les adelantaron”. Nombró al fundador de Grupo INDI, Manuel Muñoz Cano (papá del GATO, que hoy comanda la empresa).
+Numeralia: 58 kilómetros que se podrán recorrer en 50 minutos; velocidad máxima 160 km/hr; frecuencia promedio 6 minutos y 20 trenes con capacidad de 719 pasajeros cada uno.