Los encargados de conducir las relaciones entre poderes, mantener la gobernabilidad y coordinar gabinetes, no únicamente son los políticos más experimentados, sino los que gozan de la mayor confianza de los titulares de los ejecutivos.
Son las mujeres u hombres que suplen a sus jefes ante las ausencias leves y, en caso de una desaparición física -de acuerdo a cada legislación, o lo que mandate su constitución-, los que se quedan al frente de la importante responsabilidad que les confirió el pueblo.
Son también el puente entre la Presidencia de la República y los organismos constitucionales autónomos, representantes de las organizaciones no gubernamentales, iglesias, y líderes empresariales.
Obviamente supervisan el correcto funcionamiento de todas las dependencias federales o locales y atienden todos los conflictos sociales, por medio de la mediación o negociación. Precisamente ahí, la política, se convierte en la herramienta principal de los secretarios generales de gobierno.
Es el representante del presidente o gobernador y quien vela porque las elecciones salgan lo más tranquilas posibles; gestionan los temas de protección civil, participación ciudadana y registros públicos.
En el caso particular de nuestra entidad, los más experimentados tricolores mexiquenses pasaron por esa oficina, en los últimos sexenios: Gerardo Monroy, Humberto Benítez Treviño, Luis Miranda Nava, Efrén Rojas, Sergio Manzur, Alejandro Ozuna Rivero, Luis Felipe Puente y Ernesto Nemer, por citar sólo algunos.
Este último, seguramente el más capacitado. Dicen que era de mano muy dura, y un especialista en resolverle los problemas a sus jefes. Desayunaba, comía y cenaba en su despacho. Hasta muchas veces se quedó a dormir ahí, y no regresaba a su casa en Metepec.
Nemer era el preferido de los tricolores, pero a Peña Nieto le tembló la mano con aquella amenaza de Eruviel Ávila de irse con el PRD. Después, también fue el favorito del militante del PRI mexiquense, pero Peña -ya desde los Pinos-, dejó en segundo lugar al hijo del que fuera dueño de los Bisquets de Obregón de Toluca.
Le pidieron que se hiciera cargo de la Secretaría General de Gobierno en la gubernatura del primo, Alfredo del Mazo. Nemer gobernó el Estado de México cinco años, pero no era el gobernador.
Su estilo fue muy particular en esa oficina: seguía trabajando 17 o 18 horas diarias y los fines de semana eran igual que cualquier miércoles o jueves. Pero salió más a los 125 municipios.
La fuerza de López Obrador como presidente y los recorridos de la entonces opositora, Delfina Gómez, cambiaron la agenda: Nemer gobernaba desde la oficina y visitando a todos los alcaldes.
Con la llegada de la gobernadora (Morena), y su mano derecha, Horacio Duarte, el secretario de Gobierno imprimió un sello muy especial: menos escritorio y mucho más territorio.
Es muy común ver a Duarte en los eventos donde participa la mandataria y resolviendo asuntos en los lugares donde hay conflictos. Aunque está en el presidium, luego, luego se baja a “operar” para darle resultados concretos, en la camioneta o helicóptero a la señora.
Nada de que te doy una cita, busca a mi particular y vemos cómo lo resolvemos; de una vez, ¿qué quieres?, ¿cómo se resuelve el tema?, y de una vez te digo sí o no.
Por ejemplo, ayer inició la semana Horacio Duarte en Chalco, desde muy temprano. La lógica era, los gobernadores inaugurando, y los secretarios de gobierno haciendo política con café y galletas en su despacho. Ahora no, la gobernadora y Duarte operando en los municipios, ejidos, colonias y barrios.
Ya cambio la cosa: menos escritorio y mucho más territorio.
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COLOFÓN:
+En lo que va del año se han confirmado 40 casos de sarampión con tasa de letalidad cero.
+El promedio de la tasa es .22 por cada 100 mil habitantes.
+Mande a su hijo con cubrebocas a la escuela.