Los casos de gusano barrenador han escalado a 38 en la zona Sur del Estado de México. En tanto la secretaria del Campo, María Eugenia Rojano Valdés, recorrió la zona afectada, y anunció que redoblarán las acciones para prevenir casos en perros.
Según el reporte del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) en el país existen 14 mil 507 casos de la gusanera, de los cuales 860 se encuentran activos.
De la estadística nacional, la entidad, con siete municipios de su zona sur, contribuye con 38 asuntos, y de ellos 29 se encuentran activos.
La lista es la siguiente:
- Tlatlaya - 11
- Amatepec - 8
- Suletepec - 5
- Tejupilco - 2
- Luvianos, Otzoloapan y Santo Tomás - 1 cada uno
En dicho contexto, la titular del campo, María Eugenia Rojano Valdés, supervisó las brigadas de sanidad en la comunidad El Mango, en Tlatlaya, donde se reportó la presencia de la plaga.
Aclaró que desde el año pasado se mantiene una coordinación permanente con productores, autoridades federales y municipales, así como con los gobiernos de Guerrero y Michoacán “lo que posibilitó una reacción oportuna y efectiva”, aseveró.
Anunció que personal de la Comisión de Parques Naturales y de la Fauna (Cepanaf) reforzará la campaña contra el gusano barrenador, principalmente, en la atención de caninos, que después del ganado representan la segunda especie más afectada por esta plaga a nivel nacional.
Exhortó a las y los productores a vigilar de manera permanente a sus animales, atender oportunamente cualquier herida y reportar de inmediato posibles casos, ya que una detección temprana permite una evolución favorable.
Y precisó que el ganado afectado por gusaneras no es puesto en cuarentena ni sacrificado, y reiteró que los reportes pueden realizarse a través de diversos canales.
Cabe recordar que fue el 1 de enero que las autoridades mexiquenses confirmaron el primer caso de gusano barrenador en una cabra en Tlatlaya.
Mediante la Dirección General de Sanidad mexiquense se diseñaron trampas y atrayentes a base de feromonas para frenar la propagación de la mosca que origina la infestación, además de gestionar su certificación ante SENASICA.
Como parte de las acciones preventivas, esta semana se instalaron alrededor de 500 trampas en un radio de 20 kilómetros del punto donde se detectó el caso, y se desplegaron 20 brigadas integradas por 40 médicos veterinarios de la SeCampo y de la Unión Ganadera, todos certificados por SENASICA.