Al escalar a 11 los casos de gusano barrenador en ganado en el sur del Estado de México, las autoridades de salud han reforzado la inspección en los rastros municipales y privados, un total de 76, e invitaron a la población a no consumir carne que no haya sido certificada.
Cabe recordar que el 1 de enero se confirmó el primer caso de una cabra infectada en Tlatlaya, y hasta este 15 de enero se agregaron otros 10 más en Amatepec, Luvianos y Tejupilco.
En dicho contexto, la secretaria de Salud, Macarena Montoya Olvera, confirmó que a través de su personal ejecutan revisiones en los rastros mexiquenses, y en cada uno aplican hasta tres filtros de control para evitar que ganado infectado con el gusano barrenador sea sacrificado y se comercialice su carne.
Y a su vez solicitó a los consumidores a tomar medidas preventivas como comprobar que el producto que adquieren tenga sellos de regulación sanitaria, y evitar hacer compras en lugares de traspatio donde no hay control alguno.
“Estamos acudiendo a todos los rastros municipales donde tenemos tres filtros de control para evitar que un animal esté enfermo pueda ser sacrificado para que alimente a nuestra comunidad”, explicó.
“Evitar de comer carne de traspatio, donde sacrifican animalitos que no están en un rastro, porque no pasan por un control de calidad”.
Por otra parte, Montoya Olvera recomendó a la población del sur donde se han detectado los casos a tratar sus heridas y que estén limpias, para evitar algún caso en humano, aunque por el momento está descartado.
Y es que recordó que es a través de una mosca por la cual se transmite la infección al buscar la sangre.
“Y aquellas personas que tienen alguna enfermedad crónica con heridas, una diabetes que tienen con úlceras, lesiones en la piel, también mantenerlas limpias para evitar que pueda algún tipo de esta mosca acercarse”, enfatizó.
Datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural reporta hasta esta semana 13 mil 766 casos acumulados de gusano barrenador, en tanto 635 casos activos, ambos en 17 entidades federativas, donde están a la cabeza Chiapas, Oaxaca y Veracruz.
El gobierno mexiquense anunció la inversión de 10 millones de pesos para atender la epidemia, donde las primeras acciones son la instalación de trampas en la región afectada.
Ganaderos de la zona sur señalaron que el último caso que habían registrado de gusano barrenador databa de hace unos 40 años. Por lo que urgieron a los productores a revisar su ganado y estar atentos a las indicaciones de las autoridades.