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De Acolman para el mundo: Quién inventó las piñatas y por qué se usan en las posadas navideñas en México

Las piñatas de Acolman fueron declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial por el Congreso mexiquense. Puedes comprar una en el Pueblo con Encanto cercano a Teotihuacan.

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De Acolman para el mundo:.Quién inventó las piñatas y por qué se usan en las posadas navideñas en MéxicoCréditos: Gobierno Edomex

El 16 de diciembre se instituyó como el Día de la Piñata Acolmense porque fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial. Se trata del resultado de maestras y maestros artesanos que han preservado la tradición de las piñatas en épocas de posadas, que inician ocho días antes de la Navidad. 

Fue el Congreso del Estado de México declaró la elaboración artesanal de piñatas en Acolman como Patrimonio Cultural Inmaterial, pues se reconocen las técnicas, prácticas y tradiciones de Acolman, que es uno de los 25 Pueblos con Encanto del Edomex. 

Apenas hace unos días, del 4 al 7 de diciembre, se llevó a cabo la Feria Internacional de la Piñata 2025, que incluyó actividades culturales y conciertos estelares con figuras como La Arrolladora Banda El Limón. Ahí, la venta de piñatas estuvo en su máximo apogeo, pero durante todo el año se puede adquirir un ejemplar elaborado artesanalmente.

¿Cómo surgió la tradición de las piñatas en Acolman?

A pocos metros del Palacio Municipal de Acolman, se encuentra el exconvento de San Agustín de Hipona. Ahí vivían los frailes que gestionaron la tradición de las piñatas en las posadas.

El origen se remonta a 1587, cuando el superior del entonces Convento de San Agustín, fray Diego de Soria, obtuvo la autorización del papa Sixto V para celebrar las llamadas “misas de aguinaldos”, del 16 al 24 de diciembre. En dichas ceremonias, se presentaban pasajes y escenas de la Navidad, por lo que para enseñar a los habitantes la historia del nacimiento de Jesucristo, decidieron realizar actividades más amenas, al incorporar luces de bengala, villancicos y la piñata.

Las misas de aguinaldos se convirtieron en las posadas que conocemos actualmente, donde se compre una piñata llena de  dulces o fruta, que representan las riquezas del reino de los cielos. La enseñanza era que solo aquel que tuviera fe suficiente, podía vencer el pecado y recibir las recompensas del reino de los cielos. 

Cabe mencionarse que la piñata original tenía siete picos que representaban los pecados capitales, y sus colores simbolizaban la tentación. Intentar romperla significaba romper con las tentaciones mundanas para ganar la gloria del cielo, por lo que se incorporó la tradición de vendar los ojos, para recordar que la fe es ciega. 

Se preserva la tradición en talleres de Acolman

Si bien las piñatas se producen en distintas partes del Estado de México, como Lerma, Metepec, Toluca, Nezahualcóyotl, Otumba, Cuautitlán Izcalli, Tultepec, Tepotzotlán, entre otros, el lugar de origen -Acolman- preserva la tradición. 

Si visitas Acolman, frente al exconvento de San Agustín, está el taller donde puedes comprar una piñata artesanal. Los maestros del arte popular dedican horas de esfuerzo y amor para realizar durante la temporada navideña entre mil 200 y mil 500 piñatas, utilizando la técnica de cartonería, con materiales  sencillos como papel, cartón, cartulinas, alambre, carrizo y engrudo.

El Gobierno del Estado de México, a través del Instituto de Investigación y Fomento de las Artesanías (IIFAEM), apoya a más de 300 artesanas y artesanos de la rama de cartonería, con una credencial que les permite participar en ferias y exposiciones, así como vender sus piezas en la red de Tiendas Casart.