Manuela Remedios Paredes Vilchis empodera a las mujeres desde la mecánica automotriz, desde hace 17 años su padre le enseñó a cambiar una llanta y esa experiencia sería el inicio de una trayectoria en la que ha roto paradigmas y estereotipos.
Con el tiempo consolidó su proyecto: “Mane Mecánica para Mujeres”, una iniciativa orientada a brindar atención y capacitación a conductoras sobre aspectos básicos de sus vehículos.
La idea comenzó cuando observó que muchas mujeres enfrentan dificultades al momento de resolver fallas simples o interpretar las alertas de sus automóviles. A partir de esa observación comenzó a impartir talleres a mujeres y con ello transformar su comunidad.
“Con el conocimiento que ellas tienen hoy en día han podido resolver un cambio de llanta, pasar corriente correctamente, hoy se dan cuenta de las alertas de su vehículo, hoy pueden llevar una bitácora de mantenimiento, han cambiado muchos hábitos”
Parte de las dificultades para que más mujeres se acerquen a este tipo de conocimientos, dijo, tiene relación con ideas que asocian a que es exclusivamente de hombres. Sin embargo, durante las capacitaciones ha observado que tanto mujeres como hombres aprenden por igual estos temas mediante la práctica y la experiencia.
En más de un año y medio de actividades, el proyecto ha capacitado a más de 100 mujeres interesadas en conocer el funcionamiento básico de sus vehículos. Algunas de las participantes han aplicado estos conocimientos en situaciones cotidianas, como cambiar una llanta o revisar señales de advertencia en sus automóviles.
Para Paredes Vilchis, aprender sobre el funcionamiento del vehículo permite a las conductoras tomar decisiones durante sus traslados y saber cómo actuar ante distintas situaciones, dando a las mujeres mayor independencia y seguridad.
“Esto representa que seamos mujeres seguras. Y cuando una mujer conoce su vehículo y sabe de qué forma mantenerlo y tenerlo, puede viajar sin lugar a dudas a donde ella quiera”.
Su propio acercamiento a la mecánica, recuerda, comenzó con una enseñanza sencilla de su padre: cambiar una llanta y comprender el proceso para lograrlo. Desde entonces, ese conocimiento se convirtió en la base de una actividad que hoy comparte con otras mujeres.