En el Congreso del Estado de México se discutió la iniciativa de la diputada Arleth Stephanie Grimaldo Osorio (Morena), que busca instalar máquinas recicladoras en estaciones del Mexibús y Mexicable, es decir, que los usuarios puedan depositar envases de plástico, vidrio o cartón y recibir puntos o beneficios para utilizar en el transporte público.
La legisladora explicó que este mecanismo permitiría incentivar la participación ciudadana en el reciclaje, al mismo tiempo que se fomenta una cultura ambiental responsable, conn ello, se busca reducir el impacto de los residuos sólidos en la entidad, donde se generan más de 16 mil toneladas de basura al día, de las cuales menos del 11% se recicla o se aprovecha adecuadamente.
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Mexibús y Mexicable podrían premiar a usuarios que reciclen
El proyecto contempla reformar el Código para la Biodiversidad y la Ley de Movilidad y Seguridad Vial del Estado de México, con el objetivo de convertir a la entidad en pionera en la instalación de estas máquinas. La idea es que los usuarios vean un beneficio directo en su economía y en su movilidad al participar en el reciclaje.
Durante la reunión de las comisiones de Comunicaciones y Transportes, así como de Protección Ambiental y Cambio Climático, se destacó que esta iniciativa no solo atiende un problema ambiental, sino que también abre la puerta a pensar la movilidad como una política pública integral.
El diputado Héctor Raúl García González (PVEM) subrayó que la propuesta articula tres ejes fundamentales: movilidad, cuidado del medio ambiente y fortalecimiento de la economía familiar, sin embargo, advirtió que para que funcione plenamente es necesario avanzar hacia un sistema de movilidad integral que dé resultados concretos.
La idea de “viajes por botellas” busca transformar la relación de los usuarios con el transporte público, convirtiendo cada envase reciclado en un incentivo tangible. De esta manera, se pretende que la ciudadanía vea el reciclaje no solo como una obligación ambiental, sino como una acción que impacta directamente en su vida cotidiana.
De aprobarse, el Estado de México sería el primero en implementar este esquema en su transporte masivo, lo que podría marcar un precedente para otras entidades del país.
La propuesta también responde a la necesidad de frenar la contaminación en calles, barrancas y ríos, donde los plásticos suelen terminar acumulados.